Salta se consolida como uno de los destinos preferidos del ciclismo de aventura gracias a su diversidad de relieves y a una red de servicios especializados que acompaña tanto a ciclistas experimentados como a quienes buscan una salida recreativa. A pocos minutos del centro, localidades como Villa San Lorenzo, Vaqueros y La Caldera ofrecen senderos rodeados de vegetación, ríos cristalinos y ambientes ideales para el ecoturismo y el disfrute familiar.
La propuesta se amplía con travesías por quebradas y valles que se adaptan a distintos niveles de preparación, respaldadas por talleres, comercios del rubro y guías capacitados. Uno de los recorridos más elegidos para salidas de una jornada es la Cuesta del Obispo, cuyo descenso de 22 kilómetros inicia en la Piedra del Molino, a 3348 metros sobre el nivel del mar, rodeado de un entorno de altura imponente.
Para quienes buscan desafíos mayores, la vuelta a los Valles Calchaquíes ofrece un itinerario de varios días que une Cachi, Molinos y Cafayate por la Ruta 40 y la Quebrada de las Flechas, mientras que la Quebrada del Toro permite pedalear junto a las vías del Tren a las Nubes en un paisaje único.
El desarrollo del ciclismo de aventura en la provincia promueve además un turismo responsable y comprometido con la conservación de los espacios naturales. Toda la oferta de circuitos, prestadores habilitados y experiencias se encuentra disponible en el sitio oficial experiencias.turismosalta.gov.ar.